El Au Revoir del Globalismo: Fragmentación y Regionalización

El Au Revoir del Globalismo: Fragmentación y Regionalización

En 2025, observamos un fenómeno sin precedentes: la globalización clásica cede terreno ante nuevas lógicas geopolíticas y económicas. Este artículo analiza cómo la lógica transaccional y de bloques redefine el comercio mundial y plantea retos y oportunidades para cada región.

El Auge y la Inflexión de la Globalización

Desde los años noventa, la apertura de mercados y la reducción de barreras fomentaron el crecimiento exponencial de flujos de bienes, capital y personas. Sin embargo, tras la Gran Recesión de 2008 y la pandemia de 2020, surgieron tensiones profundas en la arquitectura global.

El sistema multilateral, sustentado en instituciones como la OMC y acuerdos plurilaterales, enfrenta cuestionamientos. Surgen conceptos como slowbalization y desglobalización paulatina, que describen procesos de ralentización y retroceso del intercambio ininterrumpido.

Al mismo tiempo, la rivalidad entre potencias —Estados Unidos, China y Rusia— impulsa una nueva fase de competencia estratégica. Se erigen barreras arancelarias, restricciones tecnológicas y bloques comerciales que sustituyen la lógica global anterior.

Indicadores y Datos Esenciales

La realidad numérica dibuja un panorama de crecimiento moderado pero desigual. Mientras el PIB global proyecta un 3,2% en 2025, el Índice Elcano reporta un retroceso del 1,4% en la presencia global agregada de 150 países.

Según el FMI, la fragmentación del comercio podría reducir el PIB global hasta en un 7% en la próxima década. El 94% de los economistas anticipa más restricciones; el 82% prevé una mayor regionalización del comercio.

Nuevas Arquitecturas del Comercio Mundial

Ante la incertidumbre política y las disrupciones logísticas, las empresas adoptan estrategias como:

  • Reshoring: retorno de fábricas al país de origen.
  • Friend-shoring: relocalización en naciones aliadas.
  • Diversificación de mercados para mitigar riesgos.

En paralelo, bloques como la UE, el Tratado de ASEAN y la Alianza del Indo-Pacífico consolidan redes intrarregionales. Estados Unidos refuerza acuerdos bilaterales, mientras China avanza con la Iniciativa de la Franja y la Ruta en África y Eurasia.

Esta configuración asimétrica y multipolar desdibuja la uniformidad de reglas y privilegia tratos a la medida de intereses estratégicos.

Impactos en América Latina y el Sur Global

La región latinoamericana se encuentra en una encrucijada. El nearshoring prometía atraer inversiones, pero ha mostrado signos de estancamiento, incluso por debajo de los niveles de 2021 según la UNCTAD.

Existen tres posibles caminos:

  • Apertura selectiva hacia mercados diversificados.
  • Integración regional reforzada con esquemas sudamericanos.
  • Repliegue populista y proteccionismo interno.

La dependencia de materias primas y la fragilidad de las cadenas globales han impulsado respuestas políticas orientadas a la autonomía estratégica regional. Sin embargo, persiste el desafío de modernizar infraestructura y alinear regulaciones.

Oportunidades y Desafíos Sectoriales

La fragmentación no es solo riesgo: abre espacios para innovación y diversificación:

  • Comercio de servicios digitales gana relevancia, demandando talento y normas actualizadas.
  • Mercados alternativos en África y Asia emergente representan nuevos destinos de inversión.
  • Desarrollo de tecnologías propias reduce dependencia externa.

Las empresas multinacionales reestructuran sus cadenas y centran esfuerzos en resiliencia logística y digitalización, preparándose para disrupciones causadas por conflictos o desorden político.

Hacia una Metamorfosis de la Globalización

¿Se trata del fin de la globalización o de su transformación hacia un modelo fragmentado? Más que una terminación absoluta, asistimos a la convergencia de múltiples procesos: bloqueo comercial, alianzas estratégicas y redes híbridas de intercambio.

El neoimperialismo de potencias globales redefine zonas de influencia, mientras los países periféricos pesan beneficios contra riesgos de quedar al margen de bloques cerrados. La bilateralización de acuerdos erosiona las instituciones multilaterales clásicas.

Para el futuro inmediato, la clave residirá en la capacidad de adaptación. Gobiernos y empresas deben:

  • Anticipar escenarios de bloques y diseñar políticas flexibles.
  • Fortalecer capacidades tecnológicas y logísticas propias.
  • Promover marcos regionales sólidos que garanticen seguridad jurídica.

Solo a través de una visión estratégica y colaborativa se podrá navegar este punto de inflexión histórico y transformar los desafíos en oportunidades sostenibles.

Conclusión

El 2025 marca un Au Revoir de la globalización homogénea y el saludo a un mundo más fragmentado y regionalizado. Esta metamorfosis exige resiliencia, innovación y alianzas renovadas. América Latina, el Sur Global y todas las regiones tienen ahora la responsabilidad de rediseñar su papel en un tablero geoeconómico en constante recomposición.

Felipe Moraes

Sobre el Autor: Felipe Moraes

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